Zapato roto

Raquel

me atardezco
comiendo zapatos rotos
los cordones atajados
en el pescuezo
hacen un nudo ciego

los ojos apoyados en la ventana
esperan ver pasar a Raquel
y su barra de pan

tengo más intensiones
que un segundo en sus pupilas
quiero beber ese brillo
con toda la sed que me provoca
y entrar en sus cabellos
perderme en el perfume
que emana de su cabeza
y leer los foscos pensamientos
de una joven tan callada

saber por ejemplo si Raquel
pierde siempre la llave
y encierra a su madre
para salir cada tarde
hecha tan bonita

esa belleza tiene un secreto cruel
y su candor agoniza en mi
cuando la siguen mis ojos perros
por sus tardes epicúreas

quisiera al menos ser
el simple pan
con el paga sus culpas
al volver a casa