Lola Leone

Nada tan secreto como Lola Leone.

Se sabe que nació en Montevideo, que siendo hija única sus padres, una pareja de intelectuales franco uruguayos, la encaminaron en el mundo del arte y la literatura.

Era, según cuentan sus conocidos, de una belleza discreta, con algo dislocado en la cara que hacia mirarla dos veces para poder entender este detalle que, sin ser feo, provocaba extrañeza. Lola tenía de nacimiento la ceja del ojo izquierdo completamente blanca.

Su carácter era misterioso, hablaba poco, escuchaba demasiado, tanto como para que al momento de hablar todo el mundo guardara silencio y siendo su silencio motivo de reflexión sus comentarios fueran siempre llenos de palabras precisas e ideas brillantes.

Elegante y solitaria, siempre perfumada de geranio y vestidos de telas nobles. Se dedicaba al dibujo y a la literatura esencialmente. Sus lecturas eran variadas pero con una tendencia a la filosofía. Se dice que en su genealogía su madre seria una hermana no reconocida por el padre Gaston Bachelard.