Manteau en laine / Abrigo de lana
120 x 80
2013 Paris

Un día, mientras trabajaba en mi taller del passage des Recollets, una señora pasó por afuera y me vio cosiendo en la maquina, dio media vuelta y me preguntó por la ventana si yo hacia arreglos. Andaba con un abrigo que su madre recién fallecida le había regalado, se me apretó el pecho y no pude decirle que no. Claro, me vio con una maquina de coser en un taller y evidentemente pensó que yo era costurera, que lo soy de alguna forma. La hice entrar, y le pedí que miráramos juntas el abrigo, lo tenia en una bolsa plástica, lo tendió en la mesa y sentí un olor a percán. Era hermoso, de una calidad extraordinaria y de un color indefinible como el color de sus propias manos, que descubrí en ese momento que le faltaban algunos dedos .
Estaba completamente descosido, pero valía mucho la pena repararlo, era una pieza de calidad y un recuerdo de su madre. Conversamos un momento, me dijo que se llamaba Klaudia y era de Belarus, más exactamente de la histórica región de Polesia, cuya parte oriental fue contaminada por las radiaciones de la explosión en 1986.
Quedamos en que vendría a buscar el abrigo una semana después, pero nunca más volvió.